martes, 25 de enero de 2011

Desconexiones



Cuando eres joven sientes la necesidad de que los demás escuchen tus opiniones, de hacerte entender y casi siempre, por eso, por ser joven y precipitado estás tan concentrado en "lo que tu quieres" que  no escuchas, no ves al prójimo. Con los años todo eso cambia, se aprende a mirar.

Me gusta observar a la gente, verla desenvolverse, hablar, gesticular, se aprende mucho del ser humano sólo mirando.

El lenguaje de los gestos, desenmascara el pensamiento sin necesidad de palabras. Según la psicología gestual  un detalle inocente como una tos nerviosa o una mirada esquiva puede convertirse en delator de una mentira . Cuántas veces escuchamos a alguien mientras tenemos las manos en los bolsillos, pues bien, es bueno saber que según el lenguaje gestual  no nos está importando demasiado lo que oímos.
Durante una entrevista de trabajo un simple detalle como removerse en la silla puede darnos o quitarnos el puesto si el entrevistador lo interpreta como inseguridad o falta de convencimiento en lo que se dice.
Interpretar los gestos humanos es todo un arte pero hay un "gesto" ( si se le puede llamar así ) que me intriga especialmente y que siento la necesidad de jugar a interpretar y es observar a alguien con la mirada perdida, dirigida a un punto fijo, ese es un momento de "trance" en el que todos alguna vez hemos entrado pero cuando se hace en público es especialmente inquietante.
Uno, como espectador de ese trance, no puede dejar de preguntarse : "¿En que estará pensando?" pero no necesariamente tiene que llevar consigo abatimiento, problemas o angustias, es más, al contrario, ese lapsus puede ser como un punto álgido de íntimidad en medio del  bullicio de la vida diaria  y lo que está claro es que muchas veces es involuntario.
Es como un OFF gestual, una desconexión que el ser humano necesita para reencontrase, para recuperar intimidad  y  es que  la comunicación con los demás supone también un desgaste físico y psiquico, un desgaste que en realidad todos necesitamos para  afianzarnos en la comunidad, en definitiva,  para no sentirnos solos.

3 comentarios:

  1. Oh Dios mío! ya sabía yo que era una freaky.
    Yo, cuando ando sola por la calle, voy casi siempre en mi mundo, supongo que con la mirada perdida. ¿Vosotros no???

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  2. Al contrario Celia , al contrario ... eres de lo más normal !! pero...¿ caminar con la mirada perdida es algo peligroso no ?

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  3. Pues sí, pero uno desarrolla cierta habilidad, como cuando se ven películas con subtítulos de forma habitual, al final haces dos cosas a la vez.

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