Se acabó . Se acabaron los días de fastos y ágapes , de " Por favor que me toque la lotería", de compras contrareloj , de "Feliz Navidad" , de "Feliz Año Nuevo", de "¿He sido bueno este año?". Es la hora de la verdad , la hora de la báscula , la hora del extracto de la cuenta corriente , la hora de rebobinar las conversaciones familiares para entender algunas cosas , se acabó la hora de aparentar que aquí no ha pasado nada ...es la hora de saber si lo que nos espera es realmente tan malo como dicen.
"Prohibido fumar" ! vaya hombre ! ahora que estamos todos histéricos ,que necesitamos confesarnos a los amigos en un ambiente de confianza con un buen café y un cigarrito de por medio .
Sin duda todo lo que está pasando nos va a cambiar , habrá un antes y un después de esta maldita crisis.
El ser humano desconoce la enorme capacidad de aguante que puede llegar a gestionar hasta que ha de hacerlo pero también tiene problemas a la hora de afrontar cambios. Tendemos al "Statuo Quo" o como diría el chiste "Que me quede como estoy". Cualquier cambio, por pequeño que sea ,es traumático y nos hace sentir como un bebé en sus primeros pasos... inseguros , tambaleantes y deseando encontrar el punto de apoyo más cercano. Ahora más que nunca necesitamos a uno de esos entrenadores de futbol que ,siguiendo las pautas de la psicología deportiva , alecciona a sus jugadores en el vestuario antes de salir al campo.
Así es que, empecemos a ver la "luz al final del tunel", busquemos nuestro punto de apoyo más cercano , aferrémonos a él como ese bebé que todos fuimos alguna vez y ...a jugar.!!

Muy bueno tu blog Gema, y muy buenas tus todavía pocas entradas. Lo descubrí hurgando hurgando y me gustó mucho. Si sigues así pronto tendrás un gran número de seguidores.
ResponderEliminarParece que os viene de casta esto de la escritura a ti y a tu madre (la tía Rosa). Reconozco que me has dejado alucinado.
En adelante comentaremos más acerca de tus entradas.
Enhorabuena y un gran saludo para ti y la familia.
Vicent.
Querida Gema,
ResponderEliminarPara los de nuestra generación deberíamos echar mano de valor , madurez y espíritu de lucha. Los jóvenes, qué razón tienes, necesitan un entrenador, o mejor dicho, dos. Un padre y una madre que los eduquen para ser valientes en la vida, para buscar lo que quieren en lo más profundo interior y no dejarse paralizar por el miedo que producen los cambios y mucho menos dejarse llevar por lo que dicta la sociedad, lo que "toca" hacer a cada edad.
La vida es cambio. La seguridad , una quimera.
La vida es un contínuo aprendizaje para quien se atreve a andar, a pesar del miedo.
¿Y qué mejor entrenador que la vida misma?
En el camino a casa, no he podido dejar de darle vueltas a este tema , que tanto me interesa, y quisiera cambiar ciertas cosas que he dicho, o más bien añadir ciertas cosas.
ResponderEliminarEn primer lugar, me parece preciosa la imagen del bebé que has utilizado. Sin embargo me choca que la percibamos de modo tan diferente.
Cuando pienso en un bebé empezando a andar, no me viene a la mente la imagen del miedo, si no la de la curiosidad, la excitación ante lo nuevo, la sorpresa , los ojos brillantes y abiertos de par en par, maravillados ante el milagro de los primeros pasos.
Y por supuesto, las lágrimas que causa el dolor, tan inherente a la vida.
Lo que siempre ha escapado a mi entendimiento es porqué el hombre se ha convencido a sí mismo de que a caminar se aprende una vez, y luego ya se puede avanzar cómodamente con el camino que hay por delante, obviando aquel verso de Machado, tan bonito y tan veraz de : “caminante no hay camino, se hace camino al andar”
Lo más hermoso que para mí tiene la vida, es la inagotable cantidad de caminos que se pueden hacer al andar, y en cada uno, aprendemos a andar de un modo diferente. Y llegado un momento, uno mira hacia atrás y maravillado exclama: “!dios mío, cuántos caminos diferentes he andado en mi vida, y cómo me han enriquecido!”
El adulto que mata al bebé que lleva dentro, mata su esencia.
¿Aferrarse a qué? Lo que hay que hacer es soltarse.
Te doy la razón en lo de que la mayoría tiende al “que me quede como estoy”, cosa que también escapa a mi entendimiento, pues nunca hemos sido ni seremos los mismos, y aún intentándolo, ya llegará la parca y se encargará de que no nos quedemos en ningún lado.
He dicho en el “post” anterior que la vida es cambio. Me corrijo: El cambio es vida.
Al menos así lo entiendo yo. Y el dolor y la tristeza, que cualquier cambio conlleva , son experiencias tan valiosas y necesarias como la alegría y la felicidad.
Por otra parte, y aludiendo a la situación de España. Todos y cada uno de nosotros somos responsables de lo que nos pasa. Es injusto echar “toda la culpa ” al padre , a la madre, o en su caso al gobierno, sea este del color que sea.
Me indigna el tremendo victimismo que veo en la gente. Es más fácil dejar la responsabilidad en manos de los demás, que dejar de quejarse y ponerse activamente a sacar al país de la miseria en la que lo ha dejado su propia población, empecinada en enriquecerse con la construcción y en vivir a golpe de créditos muy por encima de sus posibilidades
Demasiadas veces de pequeños nuestros padres le echaron la culpa a la “mesa mala” por el golpe que nos habíamos dado al chocar con ella, en lugar de hacernos ver que el responsable de nuestro dolor, era nuestra torpeza, y que la torpeza se cura con la experiencia.
¡Vida, qué gran entrenadora eres cuando te dejamos !
Ya me he enfadado!!!
ResponderEliminarDespués de superar en mi comentario el tamaño del texto de la entrada y de los comentarios de Celia (los dos juntos), va y se pierde todo.
Aprenderé a tomar precauciones para que no me vuelva a ocurrir.
Esto ya lo sabía, pero dicen que el hombre es el animal que es capaz de tropezar dos veces con la misma piedra.
Lo que quería transmitir es básicamente
Que hace falta optimismo par superar cualquier adversidad.
Que cuanto antes abramos nuestra mente para adaptarnos a los cambios importantes que se nos avecinan, en los que ya estamos inmersos, antes estaremos preparados para afrontar con éxito aquello que deseamos.
Que tenemos una gran oportunidad de conocernos a nosotros mismos y nuestras grandes cualidades ocultas y quer podremos desarrollar.
Que somos nosotros los que tenemos que poner los medios para salir del atolladero y no esperar a que sean otros los que nos hagan el trabajo.
Así que ¡Animo y al toro! ¡A por ellos! ¡Banzai! Fijaros y veréis que ¡la botella está medio llena! y que "querer es poder"
Por cierto lo que me indujo al error de perder la información fue que la hora que se indica no es la real pues ahora son las 22:37H
Bien dicho Joan,
ResponderEliminarpor cierto, yo cuando sé que me voy a enrollar, lo escribo en word, copio y pego. Porque como a ti te ha pasado, ya me he cabreado muchísimas veces. Aún así, hay veces en que uno se enrolla más de lo que pensaba y no toma precauciones, qué le vamos a hacer!