lunes, 17 de enero de 2011

Mujer con Unicornio

 (Rafael 1505)

Sigo dándole vueltas a una frase que leí ayer, era de Simone de Beauvoir: "¿Cómo se puede ser una princesa con un paño ensangrentado entre las piernas?"... !!Plaf !! como una bofetada en toda la cara, eso es lo que ha sido para mi leer esa frase.
 Yo era otra antes de leer esa frase, en serio, es tan brutal pero !está tan cargada de razón! ¿Cómo hemos podido dejar que nos acotaran durante siglos con esa palabra "princesa" ¿porqué debemos entender que es un cumplido?¿ser princesa es  a lo máximo que puede aspirar una mujer?.
"Las niñas ya no quieren ser princesas" decía Antonio Flores en una de sus canciones y no sé si por entonces ya sabía lo que pensaba Beauvoir sobre el tema. No quieren ser princesas por que entonces ya no pueden aspirar a ser nada más, ni siquiera a reinas, eso es algo que nunca llega.
 Las niñas de ahora aspiran a ser directoras de orquesta, investigadoras, jueces, camioneras aunque... no todas.
Todavía hoy existen princesas que creen en  principes que llegarán a caballo y las llevarán muy lejos donde "serán felices y comerán perdices", donde acabarán siendo dueñas de su propio principado, un principado cuyas fronteras serán las paredes de sus casas y de donde no podrán salir si su apuesto príncipe no consiente. A esas hay que repetirles la frase de Simone de Beauvoir " Eres una mujer de carne y hueso, no necesitas corona, las princesas están en los cuentos y viven en ellos hasta que la realidad las devuelve a la tierra...destronadas".
Para ser sincera no dejo de notar cierta misogínia en la frase de la autora , las mujeres no solemos hablar de cosas tan íntimas en esos términos tan despectivos pero eso no le quita un ápice de razón a la frase .
 Hay algunas cosas vinculadas al género femenino que históricamente se  han idealizado léase , lóbulos agujereados para adornar nuestras orejas, primera menstruación, primera relación sexual, el parto seamos claros, TODAS son traumáticas, unas en más medida que otras, pero lo son .
Adoro y disfruto de mi condición de mujer pero reconozco que gracias a otra mujer que paradójiamente fué criada y educada como un hombre han   podido salir de mi  estas palabras que  corro a dar a leer a mi hija antes de publicar .

6 comentarios:

  1. Gracias a dios, los tiempos han cambiado.
    A nosotras nos llamaban princesitas y a los pobres niños machotes. No sé que es peor.
    Muchos de ello no pueden ni llorar,los pobres, porque claro, los machotes no lloran.
    Desgracidamente todavía hoy en día he oído a madres y padres llamando a sus hijos "princesita" o "machote".

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  2. Princesa, nunca he llamado a nadie de esta manera, sin embargo siempre me ha parecido una forma cariñosa de consideración de la persona, un termino amable que irradia cariño y ternura.

    Aunque todavía hay mucho camino por recorrer, la mujer cada día se va acercando al lugar de igualdad que le corresponde en nuestra sociedad.

    ¿Cómo conseguir que las culturas que maltratan a la mujer, evolucionen para reconocer su derecho natural como personas?

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  3. Yo diría que con la educación, Joan.
    Respecto a lo del termino princesa, no tiene nada malo si se dice con cariño, como bien has dicho.
    Lo malo es cuando se dice con pijerío.

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  4. No es tanto el tono y la intención con que un hombre llama "princesa" a una mujer como la forma en que la mujer lo recibe y lo interpreta , creo que es ahí donde está el peligro ... No se si me explico chicos /as.

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  5. Pero Gema, si mi marido me llama "mi princesa", yo encantada, porque sé con el amor con que lo dice.
    Creo que de todas modos intuyo por donde van los tiros de lo que dices. ¿Feminismo?
    Yo no puedo con las feministas, del mismo modo que no puedo con los machistas. Me parecen tan cercanos!!
    A mi me puede molestar tanto que un hombre o mujer , que solo son conocidos y no amistades me llamen princesa, como que me llamen reina, o "cariñet", me toca igual las narices, si no son "mi gente".
    Supongo que a las feministas les tocará más las narices que las llamen princesas, por lo que conlleva de muñeca el título.
    En fin, y para romper una lanza en favor de los hombres, de cuyo género soy defensora a ultranza ( en términos muy generales), ellos también pasan por un montón de traumas, quizá más que nosotras. Han llevado durante siglos un montón de responsabilidades sobre los hombros, ser responsable antaño de la economía de toda una familia no es moco de pavo. POr no hablar de los traumas a los que su sexualidad los puede condenar, y aquí me explayaría, pero no sé si pueden entrar niños, así que me callo.

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  6. yo bauticé a las 'princesas' como DAMISELAS DE DIADEMA FLOJA para diferenciarlas de las reinas (mujeres que llevan las riendas de su vida0, en mi libro LA REINA QUE DIO CALABAZAS AL CABALLERO DE LA ARMADURA OXIDADA.
    Respecto a lo que escribes, estimhada Gema, me gusta tu reflexión, y en relación a doña Simone, fue un poco bastante incongruente aguantando a un misógino como el JPS¡¡¡
    muchos besos hadados
    Rosetta Forner
    www.rosettaforner.com

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