Como cada tarde después del trabajo, Juani había cogido el 36, el autobús que la llevaba de vuelta a casa.
Estaba agotada, la jornada se había prolongado más de lo debido por contratiempos de última hora; "Siempre me toca a mi pagar el pato, de repente todo el mundo ha empezado a desaparecer como las cucarachas cuando se enciende una luz y ¿a quien le ha tocado cerrar?¡a mi!, ¿Me habrán visto cara de idiota?. Espero que por lo menos me compensen a fin de mes las horas extra porque sino no pienso hacerle más favores a nadie...¡ a nadie !" .
Mientras iba flagelándose con pensamientos autocompasivos no se había dado cuenta de que se había quedado totalmente sola " ¡Que raro, normalmente este autobús va lleno a estas horas aunque hoy es un poco más tarde, es verdad, ¡ que curioso ! es que tampoco se ve un alma por la calle... " .
Al llegar a su parada se despidió del chófer que apenas la vió tocar suelo aceleró el autobús como si llevara el Ferrari de Fernando Alonso; " ¡ bestia , solo te ha faltado empujarme ni que llevaras pescao vamos ! le gritó.
Juani se miró el reloj, quizás lo llevaba atrasado, levantó la vista para comprobar la hora en el reloj de la fachada del Banco y en efecto, solo eran las nueve menos cinco; " Esto no es normal (pensó) no se ve a nadie, es como si todo el mundo hubiera desaparecido, es como la escena de aquella película ¿Cómo se llamaba?¡Abre los ojos! ¡eso es!, el guapetón de Eduardo Noriega caminaba perdido por una ciudad fantasma en la que no había ninguna señal de vida" .
Rebuscó en su bolso y sacó el móvil; "Voy a decirle a Paco que me recoja en la parada, me está entrando un "nosequé" y mira que yo de miedosa nada pero es todo tan...raro" Paco no cogía el teléfono y Juani empezaba a impacientarse, decidió ponerse a caminar. El sonido de sus tacones retumbaba en los edificios de la avenida, parecía que la siguían pero no, ni eso, no había absolutamente nadie.
La brisa silbeante en la ramas de los árboles, semáforos que cambiaban de color para nadie, hojas de diario revoloteando a su albedrío y de pronto en una de ellas pudo leer un titular : "HOY EL GRAN PARTIDO: REAL MADRID-BARÇA".
Antes de que Juani pudiera pensar en nada un gran alarido quasi animal rellenó el silencio :
¡¡¡¡ GOOOOOOOOOL !!!!!
¡¡¡¡ GOOOOOOOOOL !!!!!

Han estado estupendos los 4 Madrid-Barça. Estoy totalmente en contra del aborregamiento que existe en el fútbol pero reconozco que los únicos partidos que veo son los Madrid-Barça. Por qué? No lo sé. Yo también era uno de los que estaba en casa viendo el partido.
ResponderEliminarSaludos.