"Ahora pasa que las tortugas son grandes admiradoras de la velocidad, como es natural. Las esperanzas lo saben, y no se preocupan. Los famas lo saben, y se burlan. Los cronopios lo saben, y cada vez que encuentran una tortuga, sacan la caja de tizas de colores y sobre la redonda pizarra de la tortuga dibujan una golondrina".
Así desmembraba Julio Cortázar en los 60 a la sociedad en su libro "Historias de Cronopios y Famas" y a los 17 años, cuando llegó a mis manos ese librito por primera vez fué inevitable formularse algunas preguntas ¿Y qué soy yo?. A esa edad son preguntas que se hace uno todos los días, a todas horas, consciente o inconscientemente y leer a Cortázar en ese instante de tu vida te plantea muchas más dudas "¿y ya está? ¿eso es todo? No puede ser tan simple, tan básico o eres Cronopio, o eres Fama, o eres Esperanza. Eso es imposible, yo debo ser muy rara porque no encajo ahí".
Durante este especialmente pegajoso verano me ha dado por releer algunos libros y este ha sido uno de ellos. Aquella primera lectura, joven, ingenua que me planteó tantas dudas y me hizo cuestionar con cierta desfachatez la capacidad del escritor para "diseccionar" a la sociedad me ha hecho refrescar esa actitud aunque sin tomarme su lectura tan "en serio".
Cortázar describe en situaciones surrealistas, cómicas, una sociedad que ya desde el nacimiento se reparte en uno de esos 3 grupos, la élite, los que mueven los hilos (Famas), los inadaptados (Cronopios), o la masa maleable (Esperanzas). y podemos llegar a pensar que aunque pudiera estar en nuestras manos cambiar de grupo la propia inercia nos mantendría donde pertenecemos sin poder hacer nada por evitarlo. Releyendo este libro recuerdo que el autor lo escribió en los primeros 60...¿me pregunto si hubiera escrito su libro tal cual después de las revueltas del 68?.
En estos días parece que la disección de Cortázar se tambalea inevitablemente, los Famas siguen haciendo de las suyas, está claro, pero los Cronopios son cada vez más numerosos y los Esperanzas están dejando de laventar los hombros ante las injusticias que provocan los Famas y haciendo crecer el grupo de los Cronopios.
¿Cómo sería una sociedad llena de inadaptados? Yo no puedo saber como acabará esto solo sé que pintarle una golondrina a la tortuga en el caparazón para que sea más veloz es una imagen preciosa pero inútil.
Creo que Cortazar se olvidó de describir una parte de la sociedad que seguro ya existía en el 62 y que hoy por hoy es cada día más numerosa....la sociedad cabreada.

Yo soy fan de los inadaptados que luchan por sacar a los "adaptados" de la inercia de los borregos.
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